Esta noche has vuelto a aparecer. Ha sido un poco raro, porque yo sabía en el sueño que no era posible, pero decían que "seguro que era una vida extra", como en los juegos de los niños, y tú asentías con la cabeza.
No recuerdo si te acariciaba la cabeza, sólo que estabas ahí.
Tres años ya que me faltas, pequeño. Y, aunque nos hemos (me he) adaptado a no tenerte en casa, a no encontrar todo lleno de pelos (especialmente en esta época), a no tener que limpiar y cambiar la arena... son muchas más las cosas que añoro.
Tus ronroneos, la suavidad de tu pelaje, tus regañinas para que me acostara pronto, tu compañía...
Sigues estando en mi corazón.
No hay comentarios:
Publicar un comentario