miércoles, 25 de noviembre de 2020

Insignificante, poca cosa y sin la confianza de los demás

Estoy ahí para todos, para el mundo, pero no me necesitan.

Si no les soy útil, si no ofrezco nada, ¿para qué voy a pedir nada? Algún día se me echaría eso en cara.

Me quieren (¿me quieren?) sí, pero no son como yo y no me entienden, nuestros valores son distintos y lo peor de todo es que no me puedo quejar porque, si lo analizo bien (o mal), encuentro que tienen razón (lo más divertido del asunto es que si ellos lo analizaran, también encontrarían que yo la tengo). No se le pueden pedir peras al olmo, así es la vida, y nadie es perfecto pero... me siento traicionadad, vacía y... sola.

¿Qué hice mal? ¿Por qué es mi culpa? Porque eres la única que se lo plantea.

(7 de julio de 2000, 01:35, M y J.L.)

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