Estoy cansada, triste, apagada y culpable.
Culpable porque creo que le estoy fallando a L., porque doy de lado Mb. Apagada porque me siento traicionada por M. Cansada porque mi opinión nunca le vale a M, aunque coincida con la suya; nunca me escucha, como no sea para expresar una opinión contraria (que en ocasiones no es contraria, sino que no me ha escuchado).
Estoy agotada de pensar por los demás y verme culpable y pedir perdón. Estoy cansada de ser yo la oveja negra, lal inmaadura y la cría, de verme superior y notarme por debajo de los demás, de ser infravalorada y de razonarlo todo. Estoy cansada de que nunca se ponga en mi piel, en la piel de los demás y de que se escude en su capa de seguridad.
Buenas noches. Adiós.
(2000)
No hay comentarios:
Publicar un comentario